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Jueves 15 de Marzo de 2012 21:00

Lavarse las manos: cuándo, cómo y por qué

Es una de las maneras más efectivas, simples y económicas para liberarse de los gérmenes que pueden causar enfermedades.

“Los gérmenes existen en todas partes: puede haber más de 3.000 en cada centímetro cúbico de nuestros escritorios, sobre los teclados de las computadoras y en los picaportes”, explican los creadores del jabón Lifebuoy. “Ciertos virus pueden sobrevivir hasta más de veinte minutos en la superficie de los objetos”, agregan.

A medida que entramos en contacto con muchas cosas diferentes todos los días, transportamos gérmenes en nuestras manos. Por eso, según los expertos, el lavado con agua y jabón puede prevenirnos de:

* Enfermedades diarreicas.

* Enfermedades respiratorias.

* Parásitos intestinales.

* Infecciones en la piel y en los ojos.

Sugieren que nos lavemos las manos con jabón en las siguientes situaciones:

Lavarse antes de:

* Tocar a un bebé.

* Comer algo rápido en algún lugar.

* Tocarse los ojos, la nariz o la boca.

* Visitar a alguien enfermo o curar una herida.

Lavarse después de:

* Sonarse la nariz, estornudar, toser o tocarse los ojos.

* Tocar la basura, animales o manipular sus excrementos.

* Jugar en el patio o en la plaza, andar en bicicleta, hacer deportes o gimnasia.

* Tocar objetos o superficies que fueron usadas por muchas personas (dinero, teclado de computadora, teléfono, escritorios, etc.).

* Viajar en transporte público o asistir a lugares como hospitales, escuelas, canchas, cines, clubes, etc.

* Visitar a alguien enfermo o curar una herida.

* Tocar alimentos crudos, especialmente las carnes.

Aunque las manos parezcan limpias, en estos momentos siempre hay que lavarlas con agua y jabón porque los gérmenes son invisibles a nuestros ojos.

No saltearse ningún paso

“Algunas personas sólo se toman unos segundos para lavarse las manos, pero el lavado superficial puede dejar gérmenes en las manos”, agregan los especialistas. Explican que los pasos fundamentales son cuatro y, para un efectivo lavado de manos, no hay que saltearse ninguno:

1. Abrir la canilla y mojarse las manos con un poco de agua.

2. Con un jabón o chorrito de jabón líquido enjabonarse las manos completamente frotándose bien toda la superficie: palmas, dorso, entre los dedos y las muñecas. Cepillarse debajo de las uñas. El proceso total debe durar de 15 a 20 segundos.

3. Enjuagarse las manos con abundante agua.

4. Secar con una toalla limpia, una toalla descartable o un secador de aire. Sino, sacudirlas hasta que queden secas.