Cargando
Miércoles 5 de Febrero de 2014 08:30

El 46% de las compras las definen los chicos

Un estudio reveló que al llegar la época escolar nenes de entre 3 y 10 años tienen más influencia que sus padres en el momento del consumo.

En el último año el 46% de las compras de mochilas y cartucheras fueron definidas por los chicos. Esta tendencia viene pisando fuerte entre los menores de entre 3 y 10 años, quienes se imponen sobre la decisión de sus padres y eligen qué útiles llevarán a la escuela.

Las cifras y consideraciones surgen de un informe elaborado por Top 3, una cadena líder en marroquinería, que relevó datos en todos los locales de la marca. Indicó que las nenas son más propensas a elegir un motivo o personaje porque sus compañeras lo hacen, mientras que los varones se guían por gustos o experiencias propias. El contraste es grande: la influencia del entorno asciende a un 45% en las nenas, mientras que ésta es de sólo el 13% en los nenes.

“Hoy los chicos están sobre-informados, por lo que es muy necesario realizar minuciosos estudios de mercado para poder desarrollar productos que se ajusten a lo que ellos desean”, sostuvo Romina Bazán, gerente comercial de la firma. Agregó que, a la hora de elegir los motivos y personajes para los productos, la cadena focaliza en aquello que mueve a los más pequeños, les interesa y divierte. “Advertimos este fenómeno hace tiempo y las ventas son el mejor indicador de esta nueva realidad”, expresó.

Los especialistas en el tema explicaron que la televisión e Internet son las principales fuentes de donde provienen las modas que siguen los pequeños de la familia. Entre los personajes más vendidos se encuentran: en primer lugar, Angry Birds -juego famoso en la red social Facebook- seguido por Hot Wheels, Hello Kitty y Frutillita. Así, el gran poder que vienen ganando los chicos en el último tiempo presenta un nuevo desafío para las empresas, que se focalizan en fortalecer su relación con los pequeños clientes, a quienes llaman los nuevos “decisores de compra”.

Informaron que, a diferencia de lo que ocurría hace cinco años, cuando eran los padres quienes establecían qué productos convenía adquirir, se contemplaban aspectos como “funcionalidad, durabilidad y precio”. Ahora, en cambio, como son los chicos los que tienen la última palabra, apuntan a priorizar el diseño sobre otras cualidades del producto.

“El fenómeno no es ajeno a la época en que vivimos y las nuevas prioridades de la sociedad del siglo XXI. Y se relaciona, en gran medida, con la sociedad de consumo y volatilidad en la que estamos inmersos, donde lo importante es satisfacer necesidades del momento y lo más rápido posible”, sostuvo la Licenciada en Psicología Patricia Borgoglio.

“Los niños tienen hoy la posibilidad de expresar sus deseos y convicciones con soltura. Esto se debe a que los padres, por lo general, les otorgan un lugar de privilegio en las decisiones”, indicó Borgoglio. “Los padres prefieren, en la actualidad, ceder ante las exigencias de sus hijos, evitando repetir viejas historias”, concluyó.

Fuente: La Nación